Hombre manzana

19:49

Steve Jobs se alimentaba de las doradas manzanas del sol californiano y otras pasturas. Esto lo indujo a considerar que no necesitaba bañarse ni recurrir al uso de desodorantes. Bien pensado, Steve. Aunque fundado en el error, no dejaba de ser un pensamiento diferente. La realidad era que Steve olía a cebolla podrida y a mierda, hecho que, sobre todo en los comienzos, introducía alguna dificultad a la hora de los cócteles; de las solicitudes de crédito.

En El Exégeta y otros textos

lapso

11:37

ni en vigilia ni en sueño

gira
se muerde el eco

(esa alma que envenena su cuerpo)

Jardín

14:58


A veces, porque sí, porque no se sabe por qué, nos perturba el aroma de una felicidad tan obvia que nos deslizamos hacia la tentación de presentirla en el pasado, poseída y perdida. la llamamos Edén; Jardín de Dios.

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