"Y el asombro, Garde, es mi perpetua gala ante estos textos." Pero toda publicidad de todo reconocimiento ha depuesto el asombro. Nadie mira a quién está mirando cundo es sujeto del asombro; mi nombre, mi registro, mi dni, la persistencia de el yo en todas su formas ya publicitan el elogio. Ya sabeís, existe una ciencia de la literatura, y no es otra, que la literatura.
3 comentarios:
algo críptico, aunque no por eso menos singular
Acudo a Elías Canetti:
"¡Cómo trivializa el elogio, ese elogio que hay que repartir siempre de nuevo!
El verdadero elogio es el asombro."
Y el asombro, Garde, es mi perpetua gala ante estos textos.
"Y el asombro, Garde, es mi perpetua gala ante estos textos."
Pero toda publicidad de todo reconocimiento ha depuesto el asombro.
Nadie mira a quién está mirando cundo es sujeto del asombro; mi nombre, mi registro, mi dni, la persistencia de el yo en todas su formas ya publicitan el elogio. Ya sabeís, existe una ciencia de la literatura, y no es otra, que la literatura.
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